El Nuevo Perfil del Arquitecto

Hace tan solo 10 años todos esperábamos impacientes la llegada del año 2000 (2yk), e incluso no faltaron los que temerosos pronosticaron el final de los tiempos, Hoy a 8 años de que este nuevo siglo iniciara el mundo no se terminó y aún estamos todos aquí, sin embargo lo que si es claro es que la velocidad a la que las cosas están cambiando sobrepasa en mucho nuestra propia capacidad de adaptación.
El mismo mundo financiero hoy se encuentra inmerso en una grave crisis y lo que si queda muy claro es que independientemente del desastre económico, la forma de trabajar y de hacer negocios cambiará en el mundo…y por cierto, a todo esto, ¿y los arquitectos?
Al parecer sumidos en nuestra añejo orgullo seguimos pensando que todo sigue igual, ya que como siempre las cosas se harán como a nosotros nos gusta y bajo nuestros propios dictados, pero y acaso no será que desde hace mucho las cosas han ido cambiando y hoy más que nunca debemos revisar con claridad y con profunda autocrítica si realmente el Arquitecto actual, es decir su Perfil profesional realmente responde a las necesidades de nuestro momento, o quizás como yo mismo a veces pienso, nos hemos ido quedando atrás y al final muy probablemente la sociedad y el mercado laboral nos acabarán haciendo a un lado, como ya quizás muchos de nosotros sentimos en carne propia.
Muchos de nuestros colegas se quejan amargamente y de manera permanente con relación a las bajas expectativas de supervivencia, pero será realmente que el mundo se ha detenido repentinamente o quizás más bien ya hay muchos otros que lentamente han ido ocupando el lugar del arquitecto en el concierto del quehacer cotidiano.
La pregunta está en el aire, es un problema estructural y de crisis del modelo actual de nuestra sociedad o quizás será que a pesar de que las cosas han ido cambiando, nosotros no hemos sido capaces de cambiar nuestro Perfil Profesional cotidiano… desde luego empezando por los planes de estudio de las Escuelas de Arquitectura en las que a lo mejor habría que empezar a hacer mucho énfasis en la necesidad de orientar la formación del Arquitecto en torno a las “Competencias Horizontales”.

Comentarios

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el Octubre 17, 2008, 6:22 pm
Me parece muy interesante, la preocupación expuesta, pienso que lo que ha pasado es que no hemos sido capaces de responder a las nuevas necesidades de la sociedad.
El arquitecto tradicional, tenderá a desaparecer, y los que se adecuen a las necesidades urgentes de la sociedad, continuarán.
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el Octubre 27, 2008, 1:42 pm
Contrariamente a la tendencia actual hacia las "especialidades", creo que precisamente el valor que un profesionista como era el arquitecto tradicional es lo que le da razón de ser a nuestra profesión. Alguien debe ser el intermediario entre el cliente (la sociedad) y el cúmulo de especialidades que conforman el segmentado entorno actual de la creación arquitectónica y en la actualidad se ha inventado la gerencia de obra en la que actua un individuo o un equipo, dependiendo de la complejidad del proyecto, pero esta gerencia siempre tiende a privilegiar un aspecto edilicio sobre los demás, dependiendo de la "especialidad" de su dirigencia, en vez de estar, como antes al cargo del "todólogo", es decir del preparado para equilibrar TODOS los múltiples aspectos involucrados, el Arquitecto, que ha renunciado a su papel natural de coordinador de obras arquitectónicas (equilibradas, integrales, simbióticas, armónicas, es decir, artísticas y afines a la sensibilidad del usuario, el ser humano).


Ahora las creaciones responden a premisas distorsionadas por la tendencia predominante, son adecuadas financiera, social, tecnológica o políticamente, pero nunca como lo serían de ser coordinadas por un profesionista cuya mejor cualidad debiera ser la del juez edilicio, es decir el que juzga si todos los especialistas involucrados estan contribuyendo adecuada y equilibradamante al resultado.

Alfonso André Pruneda
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el Noviembre 10, 2008, 12:32 pm
El proceso de formación de arquitectos, ha sufrido un cambio importante y trascendente desde el año de 1925 a la fecha, en menos de un siglo los conceptos respecto a la arquitectura han cambiado dramáticamente. Antes de ese año, la arquitectura se había convertido en un fetiche, el que aunque era venerado, nadie sabía ya por qué lo hacía, la repetición de los órdenes clásicos que habían prevalecido por dos mil años, ya había sido desgastada, habiéndose acreditado el saber arquitectónico en manuales que llegaron mostrar todo lo necesario para que los ingenieros se convirtieran en simples copistas de lo que en ellos se mostraba, para considerar que estaba haciendo obras arquitectónicas. El arquitecto cayó, anquilosó su creatividad y la arquitectura de estado mostró su máxima expresión.

Para bien de la creatividad, con André Bretón surgió el surrealismo en Francia y la locura empezó, en las letras García Lorca (1828-1936) se introdujo en la poesía sincrética, en pintura Salvador Dalí, Miró, Gris, Picasso, Klee y Matisse, se manifestaron por caminos antes nunca explorados, con la única excepción con las diferencias del caso de Hieronymus Van Aeken mejor conocido como Jerónimo Bosch (1450-1516) a quien considero el primer pintor surrealista ya que tocó con su pincel el futuro desde la edad media; en el teatro se emitió el primer manifiesto surrealista con el Teatro de la Crueldad por parte de Antonín Artaúd (1932), llamado el metafísico del teatro, que tiene mayor vinculación con la arquitectura de lo que imaginó su creador; Salvador Gaudí quien creo con singular genialidad un anticipo de lo que posteriormente desarrollaría para sublimación de la arquitectura Walter Gropius creando la Weinmar Academy of Arts, transformándola después de la primera guerra mundial en lo que fue el Bauhaus (1925), concepción del la arquitectura y el diseño que le proporcionó una nueva vitalidad a la arquitectura y lanzó al estrellato al diseño como icono creativo del futuro próximo.

En el último cuarto del siglo XIX habían surgido las llamadas artes industriales en las que el Art. Decó tomó especial relevancia con figuras como Gallé, Van de Velde Tiffany, Victor Horta y el mismo Gaudí, las que tomado muestra de los maestros de la escultura de principios del siglo XX como Matisse, Rodín, o Picasso, creando los conceptos sustantivos del Bauhaus, los que reforzados por las creaciones de Le Corbusier y Brâncusi, muy especialmente abrieron la puerta del Diseño, como nueva concepción plástica con vida propia.

En arquitectura surgieron los nuevos paradigmas creados por Mies van der Rohe, Pier Luigi Nervi, Perret, Gropius, Jacobsen, Alto, Niemeyer y Wright, entre muchos otros, aportando cada uno de ellos un camino diferente para concebir lo que debería ser la arquitectura del futuro.

En cine el inmortal Luis Buñuel y Federico Fellini, establecen las bases de la concepción revolucionaria de una nueva forma de comprender la realidad así como en filosofía Martín Heidegger, regresa a los presocráticos pero en una versión avanzada del pensamiento del momento.

Todos este entorno proclive a la creatividad, requería del establecimiento de nuevas formas de soporte epistemológico, no era ya suficiente con lo que había aportado la ilustración en la que los conceptos de razón y verdad, configuraban los pilares del conocimiento científico, se requería volver a tomar la fe como una manera diferente de aceptar la realidad, esta contraposición entre fe y razón, se presentó por primera vez en el célebre discurso dialéctico sostenido por Santo Tomás con Maimónides, por que aun que él clarifica ambos conceptos, no desarrolla una nueva manera de armonizar dichas posiciones, por que ambos eran expertos en el tema pero con visones diferentes; posteriormente hubo alguien que lo retomó y este fue otro de los grandes pensadores del siglo XX, Sigmund Freud, quien rescató el pensamiento analógico que fue sepultado por los griegos cuando descubrieron el concepto de verdad 600 años antes de Cristo, este pensamiento analógico no es otra cosa que la manera de pensar de los Sofistas, como filósofos retóricos, enemigos acérrimos de los Socráticos filósofos dialécticos, los que defendían la razón como único medio de llegar a la verdad, mientras que el sofista consideraba que existían otras maneras de interpretar la realidad y este era el plano de las creencia, de la percepción y de las emociones. Así Freud, plantea la posibilidad de la existencia del pensamiento lateral o paralelo, como una manera diferente de enfrentar la realidad, esta teoría posteriormente es recogida por Poper en su planteamiento de los tres mundos, pero es Gordon quién la relaciona con la creatividad y plantea que es el pensamiento analógico o metafórico, el camino para el desarrollo creativo. Basta para concederle credibilidad a Gordon, cuando observamos el desarrollo de la enseñanza de la arquitectura en las escuelas de origen Sajón, las que han creado un sistema de descubrimiento del diseño basado en la analogía y en la metáfora, a diferencia de las escuelas que son herederas de la Escuela de Bellas Artes de París quien estableció, como resultado de la época en que el positivismo logró su máximo exponente, la razón como único camino para llegar a la verdad arquitectónica, del cual se generó un funcionalismo que llevado a su extremo racional, obró en detrimento del desarrollo creativo.

Al hacer este breve recorrido por la historia, trato de demostrar lo complejo que se ha vuelto establecer una corriente contemporánea de enseñanza de la arquitectura, bajo pena de parecer ortodoxo, considero que las únicas verdades permanentes son las esenciales, esto es que son aquellas que dan para todos un concepto de certeza a las cosas. Por lo cual cualquier otra posición es relativa a la manera de interpretar la realidad por cada quien, creando esto un problema que requiere de gran claridad para no confundir los principios éticos fundamentales, con una moral resultante de una ética relativista, producto de la diversidad de criterios de la vida contemporánea.

La arquitectura como profesión preeminentemente social, abocada a resolver las necesidades espaciales del ser humano, se fundamenta en principios esenciales de verdad, esto es lo que constituye la esencia de la “Arquitectura, Ética”, sin embargo es necesario que se abra el camino para la creación arquitectónica sobre los nuevos senderos que demanda la época actual, lo cual en las escuelas de arquitectura se debe de provocar, pero sin perder de vista la ética de lo esencial que es la que aporta el fundamento de la verdadera arquitectura, teniendo cuidado de no confundir al alumno con los valores cambiantes del Diseño Arquitectónico, que están basados en puntos de vista o principios estéticos resultantes de un momento histórico y por lo tanto contingentes, pero que de ninguna manera substituyen a los principios fundamentales contenidos en los auténticos valores arquitectónicos.

Así las cosas tenemos que existen escuelas de arquitectura que orientan la formación del alumno hacia el Diseño Arquitectónico, siendo este una vertiente de especialización dentro del Género del Diseño, y otras escuelas que conservan una gran claridad en el sentido del eje rector de la Arquitectura que son los Talleres de Proyecto Arquitectónico, en los cuales para hacer composición arquitectónica se requiere de los conceptos básicos que otorgan al profesional el dominio del oficio, esto requiere de una formación mas científica dirigida a diversos campos del conocimiento.

Tradicionalmente este dominio del oficio se orientaba a los Talleres de Proyecto, la Edificación, la Teoría de la Arquitectura, la Historia de la Arquitectura, las Técnicas de Comunicación Arquitectónica; pero actualmente se han tenido que multiplicar los saberes que son deseables que domine un profesional recién egresado de la escuela, para poder incursionar en el medio profesional sin desventaja, especialmente en los siguientes campos: el Diseño Arquitectónico, la Computación con sus diferentes aplicaciones a la arquitectura, el conocimiento de nuevas técnicas y procedimientos constructivos, sin lo cual es imposible que el arquitecto especifique sus obras adecuadamente y por último la Administración y Dirección de Empresas. A esto se le debe adicionar el conocimiento especializado en diversos géneros de edificios y actividades complementarias, como son la Arquitectura de Interiores o el Desarrollo Inmobiliario.

Estos nuevos campos de conocimiento, no es posible incorporarlos en la currícula de la licenciatura sin generar una distorsión en la misma, por lo que será deseable que en las escuelas de arquitectura se proporcione al alumno una base de formación, sólida en la cual el profesor se convierta en un facilitador que permita al alumno obtener una visión general de la práctica arquitectónica, reforzando los conceptos que son sustantivos y sin el dominio de los cuales, el alumno no logra su propósito de ser arquitecto, proporcionando los conocimientos complementarios a través de preespecializaciones, que se ofrezcan al alumnos y que le permitan a este tomarlas de una manera flexible de acuerdo a sus preferencias vocacionales. En cuanto al conocimiento profundo y especializado del Diseño Arquitectónico, la Arquitectura de Interior y de la Promoción inmobiliaria, esta la podrá adquirir el alumno en el postgrado.

Dado las anteriores consideraciones, creo que el alumno de licenciatura, así como lleva diseño estructural, e instalaciones deberá llevar también como parte importante de su currrícula académica Administración para la Arquitectura, siendo esta una materia en la se sinteticen las cuatro áreas en que fundamentalmente se verá involucrado el arquitecto en su hacer arquitectónico, siendo estas, la Administración del Despacho del Arquitecto, la Administración para la Construcción, los fundamentos de la Dirección de Empresas y la Promoción Inmobiliaria.

Impartir estos temas a personas que no está versados en estas materias, requiere de un gran esfuerzo tanto del docente como del alumno, ya que se deberá de empezar por comprender una terminología que nos es ajena a los arquitectos y trabajar con esquemas mentales de diseñados para pensar de una manera más estructurada, respecto a la manera como habitualmente hacemos las cosas; sin embargo este esfuerzo vale la pena por que al final hará la diferencia entre los arquitectos menos preparados y aquellos que estén con mayor capacidad para enfrentarse al mundo del mercado, en el cual los productos y el dinero se rigen por las influencias del marketing, pero del cual ninguno nos podremos liberar.

1.1 El concepto del “arquitecto, empresario”.

Definición de arquitectura:

Arquitectura es la profesión perteneciente al campo de las Bellas Artes, que se dedica a la creación de espacios, que satisfagan las necesidades de sus usuarios, creando obras bellas que proporciones bienestar, adecuadas a su momento histórico y a su lugar geográfico, funcionales, sólidamente construidas, con acabados que sean adecuados a su naturaleza y que en su colocación denoten el dominio del oficio y que se realicen dentro del tiempo y costo planeados. (Definición adoptada por la ASINEA).

El concepto de arquitectura ética:
(Concepto creado por Fernando Paz y Puente Nieto).

Así como la Ética se ocupa del estudio de los problemas de la vida, la Arquitectura se ocupa del estudio y solución de las necesidades de espacio necesarios para la vida, por lo cual la Arquitectura en su génesis es fundamentalmente ética.

La Arquitectura para conceptualizarse como tal debe fundamentalmente crear espacios que satisfagan las necesidades de sus usuarios. Concepto toral de la Arquitectura Ética.

Para lo cual el arquitecto como profesionista integral deberá de dominar el proyecto, la construcción y la administración de los recursos necesarios para poder edificar y entregar a su cliente el inmueble en condiciones adecuadas para so óptima utilización.

En la práctica de su desarrollo profesional el arquitecto podrá prestar servicios en el pleno ejercicio de su profesión de la totalidad de las actividades antes enumeradas o bien podrá dar énfasis a alguna de ellas, sin que por eso deje de tener una visión global de su actividad.

1.2 Papel del arquitecto en el momento actual.

El arquitecto debe ser ante todo un profesional, que sea capaz de crear espacios bellos que fundamentalmente sirvan para satisfacer las necesidades de sus usuarios, proporcionándoles bienestar. Para lo cual es necesario que tenga una sólida formación sustentada en conocimientos técnicos y humanistas, complementada con valores éticos, que le permitan ejercer con confiabilidad su actividad.

En el caso de la arquitectura al llamarla profesión, debemos también considerarla como vocación. Toda vocación es una posibilidad de ser: es una forma posible de ser hombre. La vocación es el sentido de orientación vital. La profesión como la vocación tiene su propio nivel de excelencia y la areté, o la virtud, o la bondad de cada cosa constituye el elemento existencial de la cosa misma, y se aprecia examinando si ella sirve para lo que es. De igual modo se juzga al hombre, examinando lo que hace en su actividad profesional. Al elegir una profesión o una vocación es elegir entre múltiples maneras de ser, y es adquirir el compromiso de ser hombre excelente dentro del campo de su profesión. Una vida que cumple eminentemente su vocación tiene la virtud de la ejemplaridad: sirve de guía a las nuevas vocaciones, pues es la voz de una forma de vida llamativa que invita a fijar una orientación vital, a determinar el camino de una vida, contribuyendo a dar cohesión a la comunidad de los profesionistas, lo que implica en la profesión un compromiso común.

El ejercicio profesional presupone que una institución educativa ha otorgado al profesionista, además del reconocimiento de la capacidad intelectual, un crédito de solvencia moral; en consecuencia, el profesionista debe ajustar su conducta a los valores éticos más elevados.

La finalidad principal del ejercicio profesional es prestar un servicio a la sociedad; solo de manera secundaria la profesión es un medio para adquirir honestamente satisfactores económicos y procurar con ellos la subsistencia del profesionista y de su familia. Cualquier profesión u oficio debe promover en el individuo la conciencia de su responsabilidad y solidaridad social.

De entre el conjunto de nuestros deberes, los llamados profesionales ocupan un lugar especial en nuestra conducta. Pues toda profesión siempre impone obligaciones y deberes que cumplir. Nuestro comportamiento ante estos deberes, constituye lo que se llama conciencia profesional: la convicción profunda de las obligaciones inherentes a la profesión, y la fidelidad habitual en su cumplimiento, dándonos una particular manera de ser.

El arquitecto en la actualidad asume un papel diferente en los distintos países donde debe desarrollar su actividad, debido fundamentalmente al desarrollo económico de cada uno y sus antecedentes culturales, por ejemplo, en España el arquitecto continúa siendo proyectista y calculista de sus propias obras, ya que la profesión de Ingeniero Civil no existe, adicionalmente todos sus trabajos los cobra a través del Colegio de Arquitectos, por lo que puede cobrar de acuerdo a un tabulador existente, esto le permite dedicarse a su actividad profesional de tiempo completo.

En Estados Unidos, Canadá y el Resto de la Comunidad Europea, el arquitecto únicamente se dedica al proyecto y es muy bien remunerado por ello, ya que una hora de trabajo profesional se paga cinco veces más alto que en los países latinoamericanos, esto les permite vivir exclusivamente de sus proyectos, los cuales se realizan de manera muy detallada, en los países socialistas el arquitecto únicamente realiza arquitectura de estado, por lo que permanentemente es un asalariado.

El Latinoamérica, en donde las posibilidades de pagar los servicios del arquitecto se reducen a los encargos de gobierno, a los sectores de mayores recursos y a algunos de clase media. El hecho de vivir en una sociedad de consumo, lleva al arquitecto en muchas ocasiones a participar en actividades complementarias a su profesión y que se alejan de la prestación de servicios, participando dentro del ámbito comercial. Esta dualidad lo lleva a tener que manejar con mucho cuidado su actuación ética ya que no puede participar simultáneamente en las dos actividades por ser antagónica, si participa en la actividad comercial, lo hace perdiendo su calidad de prestador de servicios profesionales y viceversa.

El arquitecto para el desarrollo de su profesión encuentra dos sectores sociales:

Primero el Sector Informal.- Este sector no contrata los servicios del arquitecto, su planeación es realizada por el estado o por las propias comunidades y su edificación es auto sustentada con sus propios y muchas veces precarios recursos, pero también requieren de la participación del arquitecto como:

a) Promotor del Desarrollo Comunitario.- Promoviendo las acciones organizadas para lograr cuatro objetivos: Desarrollar vivienda barata en centros urbanos y pequeñas comunidades, Desarrollar tierra urbanizable abajo de sus valores potenciales, Elaborar reglas de intervención para el desarrollo de los asentamientos humanos, y Aprovechar materiales y técnicas propias de la comunidad y tecnologías alternativas.

b) Facilitador de la Administración Popular para el Manejo de Recursos.

c) Organizador de los Registros, Conservación y Desarrollo de los Valores Culturales y Urbotectónicos de la Comunidad, del Medio Construido y del Medio Social, en su Diversidad.

Segundo el Sector Formal.- Este sector requiere del arquitecto en dos modalidades, en el ámbito de prestador de servicios y en el ámbito comercial, clasificándose su campo de actuación de la siguiente manera:

En el ámbito de prestador de servicios: Diseñador de proyectos ejecutivos, Administrador para la construcción, Constructor, Empleado dentro de la actividad del arquitecto, Diseñador de Interiores, y Docente o Investigador.

Consultor especializado en: Coordinación de proyectos, Coordinador de obras, Avalúos, Asesorías en general, Planeación y control de obras, Evaluación de proyectos inmobiliarios, y Asesoría Inmobiliaria.

Diseño de especialidades: Diseño arquitectónico y Diseño estructural

Diseño de instalaciones: Eléctricas, Hidráulicas, Sanitarias, y Especiales, Diseño de iluminación, Domótica, Equipamiento urbano, Mobiliario urbano, Tecnología, e Informática para la arquitectura.

Peritajes: Impacto urbano, Edificación, Impacto ambiental, Valuación Inmobiliaria, Aspectos ecológicos, Planeador urbano sustentable, Desarrollador urbano, Gerencias de proyecto (Proyect Management), Gerente de Recursos y Equipamiento (Facility Management), Facilitador del desarrollo social, Programación y supervisor de obras, Gestor Inmobiliario, Desarrollador inmobiliario, Promotor Inmobiliario, y Crítico de arquitectura.

Esta variedad de actividades requieren una formación muy sólida y variada ya que se encuentra en la necesidad de dominar otras disciplinas diferentes a la arquitectura pero que le son necesarias para ejercer su actividad, estando obligado a conocer en relación a su profesión de: Marketing de servicios y de productos, Comunicación e informática, Legislación, Contabilidad, Finanzas, Dirección de empresas, Administración de empresas, Administración de procesos, Recursos humanos, y Psicología de la negociación.

Adicionalmente el arquitecto ya no puede asumir el papel pasivo que le permitía que los clientes los buscaran en función de su prestigio profesional, ahora adicionalmente se necesita una nueva actitud donde el arquitecto es quien tiene que ser más creativo para obtener su trabajo, debe salir a buscarlo y debe saber promoverse, ya que sus talentos son una serie de productos que requieren darse a conocer para ser demandados por el mercado, desde luego ética profesional y la ética comercial deberán establecer los límites de lo permitido en materia de promoción, con objeto de conservar los valores trascendentes de cada actividad evitando a toda costa la antropofagia arquitectónica.

“El arquitecto necesita ser el generador de su propio trabajo”.

1.3 Papel social del arquitecto.

La arquitectura es una vocación de servicio a la sociedad, al ser una, vocación esta tiene una cualificación que está dada por su esencia misma como profesión liberal, la profesión de arquitecto es necesaria para el sano desarrollo de la sociedad, por lo cual su enfoque principal debe ser el de propiciar el desarrollo armónico de la sociedad sobre cualquier otro interés de carácter especulativo.

Pero también debe permitir que el arquitecto al ejercer su profesión encuentre una forma digna de vivir, por lo cual es legítimo que cobre por sus servicios profesionales una remuneración justa proporcional al trabajo realizado.

La actividad del arquitecto es la de prestación de servicios profesionales, por lo que no asume riesgos de carácter económico, únicamente los propios de su actividad, tampoco genera utilidades, por que estas pertenecen al campo del comercio, su ingreso es exclusivamente el de honorarios profesionales.

Al participar en cualquier actividad de carácter comercial, lo hace perdiendo su calidad de arquitecto, pudiendo participar en este tipo de actividades como cualquier ciudadano, pero basado en los principios éticos mercantiles, pero de ninguna manera podrá mezclar las dos actividades ya que cada una es antagónica con la otra, al trabajar como prestador de servicio se debe de regir por los principios de la ética profesional.

Un error grave en esta concepción lo han cometido quienes por falta de conocimientos quieren confundir, al “Arquitecto, Empresario”, con un “Arquitecto, Promotor”, por que confunden el término de promotor con el de desarrollador, todos los arquitectos deben ser “promotores de su propio desarrollo”, pero eso no los convierte en arquitectos con una mentalidad empresarial, esta es únicamente una condición que se requiere para ser un “Arquitecto, Empresario”, quien es un prestador de servicios profesionales.

Un “Arquitecto, Promotor” es aquél arquitecto que con una mentalidad empresarial descubre nichos de mercado para productos inmobiliarios y promueve su desarrollo y coordina su realización, hasta su total liquidación, este trabajo lo cobra por honorarios profesionales, sin formar parte del negocio.

Mientras que un Desarrollador es el que además de hacer la labor del promotor, también invierte capital, estando su actividad dentro del campo mercantil, lo cual lo diferencia totalmente del “Arquitecto, Empresario” quien es únicamente un prestador de servicios profesionales, pero con mentalidad empresarial.

Arq. Fernando Paz y Puente Nieto.
Febrero de 1990.
Publicado por  
el Noviembre 11, 2008, 4:50 pm
“…UN NUEVO PERFIL DEL ARQUITECTO…”

Este planeta gira de prisa, la sociedad entera cambia constantemente y la vida se vive rápidamente. Este mundo parece estar loco, pero a todo esto… qué pasa con los arquitectos?

Bien sabemos que el mundo, hoy nos exige estar actualizados, conocer y saber de todo y como arquitectos, no nos podemos quedar atrás. Además de sentir la arquitectura en el cuerpo, que corra por nuestras venas para poder llevar a cabo nuestros proyectos, es decir, de tener nuestro espíritu innato de creadores de espacios; es necesario que nos preparemos mejor día a día para afrontar las necesidades y modificaciones que exige nuestra comunidad.

Empecemos por las universidades, por echar un vistazo a los planes de estudio… será que falta renovarlos???... tal vez sería bueno implementar nuevas materias, nuevas tareas, nuevos métodos de enseñanza. Se debe escuchar a la juventud; conocer cuales son sus inquietudes, propuestas e ideas para combinar dicha frescura y sensibilidad con la experiencia y conocimiento de los catedráticos, de arquitectos capacitados; con el fin de reinventar, reformular o tan solo complementar las metodologías y/o teorías de diseño, entre otros aspectos arquitectónicos que requieran ser modernizados.

Por otra parte los avances científicos y tecnológicos repercuten directamente en la arquitectura. Los procesos constructivos sufren transformaciones debido a la introducción de nueva maquinaria, herramienta, etc. También surgen novedosos materiales que, reemplazan a algunos ya existentes, o facilitan los trabajos en obra.
Debido a este tipo de situaciones, el aprendizaje de nosotros nunca termina, siempre debemos estar a la vanguardia que experimenta el entorno, y sin irnos muy lejos, hay que estar pendientes de lo último en software, lo cual, nos permitirá mejorar tanto en tiempo como en calidad el trabajo de diseño, e incluso lo referente a la administración de obras.

Cierto es que los recién egresados requieren de tiempo para madurar profesionalmente, por tal motivo, tengo el interés de proponer que la carrera de arquitectura tenga un marco más amplio en cuanto a visitas a obra se refiere, el pupilo debe cultivar la curiosidad de explorar cada espacio para detonar hasta los más mínimos detalles y así, estar listo para resolver cualquier percance, ya sea de instalaciones, estructuras… infinidad de circunstancias que se pueden presentar en campo.
Sugeriría plantear una parte de la carrera dentro la facultad con clases teóricas, para posteriormente dedicar algunos semestres a la práctica en obra.

No cabe duda, el arquitecto del mañana tiene que saber de todo, entrar en un intercambio de disciplinas con otros profesionistas, con el objetivo de tener un criterio más amplio y así comprender los factores que deben satisfacerse para contribuir al desarrollo social. Es de suma importancia que las personas se sientan en confianza frente al arquitecto, que sientan esa comprensión que permita creer en un “experto en la materia” y no sencillamente en “personas que saben de construcción”.

Como arquitectos, que portamos orgullosamente ese título, debemos aceptar valerosamente el reto de no quedarnos estancados, sino, subirnos en este tren que corre de prisa, mirar hacia delante y evolucionar al ritmo que este mundo nos exige.

ARQ. JAHAZIEL GASCA








Publicado por   www
el Diciembre 14, 2008, 8:00 am
Me intereso mucho el título: "El Nuevo Perfil del Arquitecto"

A mi forma de ver, el arquitecto tal y como lo conocemos dejará de exisitir dentro de poco, se volverá un gestor y modelador de información que dará por resultado una vertiginosa y vasta creación de formas tridmensionales en pocos segundos.

Ya hay muestras de que varios arquitectos desarrollan así sus proyectos. A medida que los arquitectos vayan entendiendo el poder la programación aplicada a la arquitectura cada ves más se verán proyectos bastante adaptados a su entorno y formalmente innovadores.

KRFR.org bajo esta visión, desarrolla una aplicación de crecimiento de formas adaptadas a los diferentes flujos que interactuan con la edificación, dando como resultado multiples formas tridimensionales en muy poco tiempo.
Para el mes de febrero, saldrá un proyecto realizado por ellos en Dubai con esta herramienta.

Saludos
Publicado por   www
el Abril 5, 2009, 11:09 pm
creo que en la actualidad, el arquitecto debe estar a la vanguardia de los computadores, pero me parece que para enfrentar lasd nuevas tecnologias se deberian implementar en las universidades, materias de ingenieria para que el arquitecto comprenda mejor este desarrollo tecnologico, por que sino seria un creador de formas bellas, pero no aportaria mucho al desarrollo tecnologico que se esta viviendo actualmente.

Si el arquitecto solo conoce de diseño y no sabe ingenieria queda muy limitado.

la arquitectura puede ser la expresion de los avances en ingenieria y los descubrimientos tecnologicos.
Publicado por   www
el Septiembre 2, 2009, 7:54 am
Definitivamente para la permanencia del arquitecto tal como se manifiesta hoy dia, el perfíl profesional tendrá que dominar como herramienta:
La computadora, CAD, html, manipulación de audio, video, recorrido virtual, presentación digital de proyectos y otros sistemas operativos como Mac, Linux.
Tecnología de comunicación, por la implicación con la domótica.
Manejo de la información satelital, por la fotogrametría, imagenes tridimensionales, estructura de suelo, y la de posicionamiento global.
Idiomas: inglés, mandarín, y castellano, por la comunicación con los clientes.
Mas todas las partes que suman y que no se ven: setido de negocios, pensamiento de empresario, manejo de la estadística, uso de la psicología, otros como el conocimiento de los gustos, preferencias, y objetivos de los propietarios del proyecto.
Es probable que este listado de competencias del arquitecto esté imcompleta, por la celeridad del desarrollo las tecnologías.
No significa que el dominio de este listado garantice el exito profesional, recuerden que hay otros factores invisibles que colaboran con el final feliz del proyecto.
 
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